
Os doy la bienvenida
Cuando somos jóvenes, queremos cambiar el mundo; con el tiempo, nos damos cuenta de que debemos empezar por nosotros mismos. Pero el cambio sólo es posible gracias al movimiento. Y si el movimiento ha de ser vital, regenerador, sin duda será rítmico. La palabra euritmia viene del griego y significa «bello y harmonioso ritmo». La euritmia ha cambiado mi vida esencialmente y con seguridad también a mí misma.